martes, 2 de febrero de 2021

Serie Amor y Pintalabios Kat Cantrell

 LA SORPRESA DEL MILLONARIO (Amor y Pintalabios  1) 








¿Por qué seguía presa de su embrujo sexual?
A  Cassandra Claremont le encantaba su puesto de directora general y no  iba a renunciar a él por Gage Branson, el atractivo playboy que hacía  tiempo le había partido el corazón. Una filtración sobre un nuevo  producto amenazaba el éxito de su empresa y él era el principal  sospechoso.
Gage estaba resuelto a avivar el fuego bajo la gélida  fachada de Cass y a demostrar que no era culpable. Pero al salir a la  luz un secreto de su pasado, ¿perdería a Cass de nuevo?








EL ESCÁNDALO DEL MILLONARIO (Amor y Pintalabios 2)










Se casaron por el bien del hijo que esperaban pero no contaban con enamorarse.
La  ambición política de Phillip Edgeworth, un viudo millonario, exigía  tener esposa, pero no que ella lo quisiera, lo cual estaba muy bien, ya  que su corazón pertenecía a la esposa perfecta a la que había perdido.  Pero encontrar a una mujer que aceptara su propuesta le estaba  resultando difícil, hasta que conoció a Alexandra Meer, una sexy  directora financiera a la que no pudo resistirse.
Ella no creía en  los finales felices, ni siquiera después de la increíble noche que  habían pasado juntos. ¡Y se había quedado embarazada! Un matrimonio de  conveniencia taparía el escándalo y solucionaría los problemas, siempre  que no se enamoraran







LA TENTACIÓN DEL MILLONARIO 







¿Sería capaz de rendirse a su magistral seducción?
En la televisión, el doctor Dante Gates enseñaba la ciencia de la atracción. Ahora, ese genio millonario quería emplear sus conocimientos con su mejor amiga, la doctora Harper Livingstone. Su teoría era que un solo beso apagaría la chispa que había entre ellos y que le impedía concentrarse. La realidad demostró ser más excitante que cualquier fantasía, hasta que se enteró de que Harper esperaba un hijo.
Harper debía distanciarse de él o arriesgarse a perder su amistad, además de su empresa de cosmética, pero había cosas por las que merecía la pena arriesgarse…